LA CAMPAÑA MEMORABLE DE CHANEL

Campaña memorable, como la que realizaba la modelo caracterizada de Caperucita Roja, pero destacaremos por su diseño artístico, creatividad y reconocimiento, protagonizada por Nicole Kidman, en 2004, que fue la embajadora de Chanel a nivel mundial. Nicole Kidman es el principal personaje de una romántica historia narrada en tres minutos. Dirigida por Baz Luhrmann, que ya realizó «Moulin Rouge» con la actriz como protagonista, narra un cuento romántico en el que una famosa bailarina abandona a un rico aristócrata por un amado pobre.

Con gran presupuesto, unos diez millones de dólares, y un despliegue de marketing impresionante, fue un spot elegante para la marca más glamurosa y cuyo recuerdo está en la mente de muchos consumidores y público en general.
La campaña de Chanel nº5 la convirtió a Nicole Kidman en la persona mejor pagada del mundo, al cobrar 4 millones de dólares por cada uno de los tres minutos que duraba el spot.

Chanel esperaba que el anuncio publicitario le ayudara a ganar la batalla en el mercado de perfumes durante la temporada navideña.
El perfume, con su distintivo frasco y tapa cuadrados, se convirtió en leyenda cuando la desaparecida actriz norteamericana Marilyn Monroe declaró que era lo único que usaba cuando estaba en la cama.

Las historias son como se cuentan y de este spot del perfume Chanel nº5 nunca podremos olvidar la impresionante imagen del vestido deslizante durante su huida. Poesía en movimiento que solo puede concluir en la intensidad de un encuentro fortuito pero predestinado. El vestido débardeur realizado en tul de seda rosa pálido bordado, con una cascada de plumas de avestruz confeccionado a las órdenes de Karl Lagerfeld en los talleres de alta costura de Chanel. El vestido con que finaliza la historia es una oda a la elegancia y la sensualidad. Una creación de terciopelo negro que estiliza la figura de Nicole Kidman elevándolo a las más altas cuotas de la femineidad. El glamour de la marca francesa de perfume, termina manifestándose con la cinta de diamantes que acaricia la espalda de Kidman, con el archiconocido sello de la Casa perfume nº5. Los diamantes están valorados en 40 millones de dólares, pero eso no es nada comparado con esta joya audiovisual.